Manual de Preparación
Para que las hierbas funcionen, hay que prepararlas bien. Aquí te explicamos las diferencias clave entre una "agüita" y un cocimiento.
Infusión
La "agüita" clásica
Es el método más suave. Se utiliza para las partes delicadas de la planta: hojas, flores y tallos tiernos. El objetivo es extraer sus aceites esenciales sin quemarlos.
Pasos:
- Pon la hierba en una taza (generalmente 1 cucharada).
- Agrega agua recién hervida sobre la hierba.
- Tapa la taza inmediatamente (clave para no perder los aromas).
- Deja reposar de 5 a 10 minutos.
- Filtra y bebe (tibio o caliente).
Decocción
El "Cocimiento"
Método más fuerte para extraer principios activos de las partes duras: raíces, cortezas, semillas duras o tallos leñosos. El agua caliente sola no basta.
Pasos:
- Pon la parte dura de la planta en una olla con agua fría.
- Lleva a ebullición (que hierva).
- Mantén hirviendo a fuego bajo por 10 a 15 minutos (según dureza).
- Apaga, tapa y deja reposar hasta que entibie.
- Filtra y bebe.
Uso Externo
Compresas y Cataplasmas
Para tratar la piel, heridas, golpes o dolores musculares. No se bebe, se aplica sobre el cuerpo.
Compresa (Líquida):
Haz una infusión o decocción más concentrada de lo normal. Moja un paño limpio o gasa en el líquido y aplícalo sobre la zona afectada (caliente o frío según el caso).
Cataplasma (Pasta):
Machaca la planta fresca (o hidrata la seca) hasta formar una pasta. Aplícala directo sobre la piel (o entre dos gasas) para madurar abscesos o aliviar inflamaciones.